La enfermedad que azotó al mundo en la Edad Media, está de regreso.
Turistas estadounidenses están atrapados en Mongolia debido a un brote de peste bubónica que azota la región oeste de ese país, cerca de la frontera con Rusia.
La enfermedad, que azotó al mundo durante la Edad Media, en el siglo XIV, mantiene sitiada a la pequeña ciudad mongola de Uglii, donde se encuentran los viajeros estadounidenses junto con otros provenientes de Holanda, Suecia, Suiza, Alemania y Corea del Sur.
La población cerró sus fronteras luego de que una pareja mongola muriera debido a la enfermedad. La pareja comió los riñones crudos de una marmota que el hombre de 38 años cazó con sus propias manos. Él murió el 27 de abril pasado; su esposa embarazada de 37 años falleció tres días después. Su muerte dejó huérfanos a cuatro niños de entres dos y 13 años de edad.
Los medios locales informaron que una antigua tradición mongólica asegura que comer la carne y los órganos crudos de las marmotas recién matadas fortalecen la salud.
Los turistas podrían ser obligados a permanecer en Uglii 21 días más. Algunas imágenes muestran a los viajeros en su hotel o con cubrebocas cuando están fuera de él.



