El nuevo telescopio de la NASA muestra la muerte de estrellas y galaxias danzantes

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La NASA dio a conocer el martes un nuevo lote de imágenes de su nuevo y potente telescopio espacial, incluyendo una toma azul y naranja espumosa de una estrella moribunda.

GREENBELT, Maryland (AP) – La primera imagen del telescopio espacial James Webb, de 10.000 millones de dólares, se dio a conocer el lunes en la Casa Blanca: un revoltijo de galaxias lejanas que se adentra en el cosmos más profundamente de lo que la humanidad ha visto nunca.

«Cada imagen es un nuevo descubrimiento y cada una dará a la humanidad una visión de la humanidad que nunca antes habíamos visto», dijo el martes el administrador de la NASA, Bill Nelson, exaltando las imágenes que muestran «la formación de estrellas, devorando agujeros negros».

 


El uso que hace Webb del espectro de luz infrarroja permite al telescopio ver a través del polvo cósmico y «ver la luz de la luz lejana de los rincones del universo», dijo.

«Hemos cambiado realmente la comprensión de nuestro universo», dijo el director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher.

 

Las agencias espaciales europea y canadiense se unieron a la NASA para construir el potente telescopio.

El martes, en la sala de prensa:

  • La nebulosa del Anillo Sur, a la que a veces se denomina «de los ocho». A unos 2.500 años luz de distancia, muestra una nube de gas en expansión que rodea a una estrella moribunda. Un año luz equivale a 5,8 billones de kilómetros.
  • La nebulosa Carina, una de las guarderías estelares más brillantes del cielo, a unos 7.600 años luz.
  • Cinco galaxias en una danza cósmica, a 290 millones de años luz. El Quinteto de Stephan fue visto por primera vez hace 225 años en la constelación de Pegaso.
  • Un planeta gigante azulado llamado WASP-96b. Es del tamaño de Saturno y está a 1.150 años luz. Es un planeta gaseoso, no es un candidato a la vida en otro lugar, pero es un objetivo clave para los astrónomos.
  • Las imágenes se dieron a conocer una a una en un acto celebrado en el Centro Espacial Goddard de la NASA que incluyó animadoras con pompones del color de los espejos dorados del telescopio.

El telescopio espacial más grande y potente del mundo partió el pasado mes de diciembre de la Guayana Francesa, en Sudamérica. Llegó a su mirador a 1 millón de millas (1,6 millones de kilómetros) de la Tierra en enero. Entonces comenzó el largo proceso de alinear los espejos, conseguir que los detectores de infrarrojos estuvieran lo suficientemente fríos para funcionar y calibrar los instrumentos científicos, todo ello protegido por un parasol del tamaño de una pista de tenis que mantiene el telescopio fresco.

El Webb se considera el sucesor del exitoso, pero envejecido, telescopio espacial Hubble.