(CNN) –– Las esposas que sujetaban a Jacob Blake a una cama de hospital fueron retiradas, le dijo su abogado Patrick Cafferty a CNN en la tarde de este viernes.
Además, la orden judicial que las autoridades usaron para explicar por qué Blake se encontraba esposado fue revocada, indicó Cafferty, y Blake ya no está custodiado por fuerzas de seguridad en el hospital.
Blake, un residente afroamericano de Wisconsin, quedó paralizado de la cintura para abajo después de que un policía blanco le disparara siete veces en la espalda, cuando intentaba detenerlo esta semana en Kenosha. Los familiares señalaron horas antes que ver a Blake esposado a la cama en un hospital en Wauwatosa era desgarrador.
«¿Por qué tienen ese acero frío en el tobillo de mi hijo?», preguntó su padre, Jacob Blake sénior, en la mañana de este viernes durante una entrevista con Alisyn Camerota, de CNN, en el programa «New Day». «No puede levantarse, no podría levantarse incluso si quisiera».
El sargento David Wrigh, portavoz del Departamento del Sheriff del condado de Kenosha, explicó el viernes que Blake fue esposado a la cama porque «tiene órdenes de arresto por delitos graves que cometió antes del incidente de tiroteo».
«Cualquiera con este nivel de clasificación que estamos protegiendo en el hospital sería tratado de esta manera», señaló Wright en un comunicado.
Como respuesta al comunicado de la Oficina del Sheriff, Justin Blake, tío de Blake, le dijo a CNN: «Muestra la poca clase y compasión que tiene el sheriff».
En el momento del encuentro violento con la policía el pasado domingo, Blake tenía una orden de arresto relacionada a una llamada por abuso doméstico a principios de este año.
Un despachador pareció advertir a los agentes que respondieron por la orden contra Blake: se refirió a «problemas familiares» en la residencia en Kenosha y a una «alerta en esta dirección por un noventa y nueve». El código policial 10-99 puede referirse a un sospechoso que es buscado.
No está claro si esos policías sabían por qué había una orden pendiente contra Blake cuando llegaron a la residencia.
El pasado 3 de mayo, Blake ingresó ilegalmente a la casa y agredió sexualmente a una mujer en su dormitorio antes de salir con el vehículo de ella, según la denuncia penal obtenida por CNN. La mujer también desistió de una orden de restricción temporal contra Blake.
La denuncia penal presentada el pasado 6 de julio enumeraba los cargos de agresión sexual en tercer grado, delito menor de invasión a propiedad privada y alteración del orden público. La orden de arresto contra Blake se presentó al día siguiente.
Horas antes este viernes, el gobernador de Wisconsin, Tony Evers, dijo que «no podía imaginar» por qué Blake fue esposado en el hospital después del tiroteo.
«Yo no entendería personalmente por qué eso sería necesario», dijo Evers a los medios. «Espero que podamos encontrar una mejor manera de ayudarlo… en su recuperación. Eso parece contradictorio. Parece ser un mal tratamiento», añadió.
El Hospital Froedtert, donde Blake es tratado, difirió las preguntas de CNN al Departamento de Justicia de Wisconsin. La policía de Kenosha y la oficina del fiscal de distrito no respondieron de inmediato a la solicitud de comentarios.
«No hay explicación para eso», dijo el abogado de la familia Blake Benjamin Crump. «Sigue el patrón de indiferencia deliberada y fuerza excesiva».
«Mi hijo está luchando por su vida»
Jacob Blake, bajo los efectos de fuertes medicinas, apretó la mano de su padre y lloró después de recuperar el conocimiento.
«¿Por qué me dispararon tantas veces?», le preguntó a Blake a su padre.
«Cariño, ellos no debían dispararte en primer lugar», respondió Jacob Blake sénior, según recordó durante una entrevista con CNN.


