NY aprueba lugares seguros para el consumo de drogas

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NUEVA YORK (AP) – El alcalde y el comisionado de salud informaron el martes (30 de noviembre) que se ha autorizado la apertura de los primeros lugares seguros para el consumo de heroína y otros narcóticos en la ciudad de Nueva York, con la esperanza de frenar las sobredosis.

Los «centros de prevención de sobredosis» -conocidos comúnmente como lugares de inyección supervisada- se han discutido durante años en Nueva York y en algunas otras ciudades de Estados Unidos y ya existen en Canadá, Australia y Europa. En la ciudad han funcionado durante algún tiempo algunas instalaciones no oficiales que permiten a los consumidores de drogas disponer de un lugar vigilado para consumirlas.

Sus defensores afirman que estas instalaciones salvan vidas al reconocer la realidad del consumo de drogas y ofrecer un lugar en el que se vigila a los consumidores para detectar signos de sobredosis, porque el año pasado se cobraron un número récord de vidas en la ciudad y en el país.

Los opositores, sin embargo, consideran que los lugares son un fracaso moral que esencialmente sanciona a las personas que se dañan a sí mismas, y la ley federal prohíbe el funcionamiento de un lugar para el consumo de narcóticos. El Tribunal Supremo de Estados Unidos se negó el mes pasado a aceptar la lucha de un grupo de Filadelfia para abrir un lugar de inyección seguro, que un tribunal federal de apelaciones dividido había rechazado.

Los sitios de Nueva York se abrieron el martes en programas de intercambio de agujas ya existentes, dijo el Comisionado de Salud de la ciudad, Dr. Dave Chokshi.

Estos lugares suelen tener monitores que vigilan los signos de sobredosis y pueden administrar un antídoto si es necesario. Chokshi sugirió que las instalaciones también ofrecerían a las personas referencias para el tratamiento de la drogadicción y otros servicios y «sacarían a la gente de la calle, mejorando la vida de todos los implicados.»

Más de 2.060 personas murieron por sobredosis el año pasado en la ciudad más poblada del país, la cifra más alta desde que se empezó a informar en el año 2000. En todo el país, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que hubo más de 93.300 muertes por sobredosis en 2020, lo que supone un aumento de casi el 30% respecto a la cifra del año anterior.