Londres (CNN) — El regulador de medicamentos de la Unión Europea llegó a la conclusión de que la vacuna de Oxford-AstraZeneca contra el covid-19 es segura de usar después de que varios países del bloque suspendieran su administración tras informes de que podría estar relacionada con coágulos de sangre.
La presidenta ejecutiva de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus sigla en inglés), Emer Cooke, dijo que la agencia había «llegado a una conclusión científica clara: esta es una vacuna segura y eficaz».
Cooke dijo que el grupo no encontró que la vacuna produzca coagulación. Aunque agregó que no podía descartar definitivamente el vínculo a un trastorno de coágulos de sangre poco común, de los cuales se han reportado siete casos de varios millones de dosis administradas. Pero Cooke sostuvo que los beneficios de usar la vacuna superan el riesgo.
El comité «concluyó que la vacuna no está relacionada a un aumento en el riesgo general de eventos tromboembólicos o coágulos de sangre», apuntó Cooke.
La decisión de la agencia ocurre después de que más de una docena de países europeos detuvieran el uso de la vacuna, citando informes de un puñado de pacientes en toda Europa que desarrollaron coágulos luego de ser inoculados.
¿Cómo lograr que las personas vuelvan a confiar en la vacuna?
La mayoría de los países dijeron que esperarían la luz verde de la EMA antes de reanudar la administración de la vacuna de AstraZeneca. Sin embargo, persisten las preocupaciones del impacto que tendrán estas suspensiones sobre el escepticismo ante las vacunas en todo el continente.
«Quiero reiterar que nuestra posición científica es la siguiente: esta vacuna es una opción segura y eficaz para proteger a los ciudadanos contra el covid-19», dijo Cooke en una conferencia de prensa este jueves.
«Demostró al menos el 60% de eficacia en los ensayos clínicos y la prevención de la enfermedad por coronavirus. Y, de hecho, la evidencia del mundo real sugiere que la eficacia podría ser incluso mayor que eso».
El grupo dijo que recomendó crear conciencia sobre los informes de coágulos de sangre para que pudieran analizarse más a fondo. Pero dijeron que esos reportes eran raros y que más de 7 millones de personas han recibido la vacuna en la Unión Europea.
Prácticamente toda Europa occidental dejó de administrar temporalmente la vacuna en los últimos días. Incluso en medio de una tercera ola de infecciones por coronavirus en la región, después de que surgieran una pequeña cantidad de informes de coágulos.
La muerte de una persona en Austria, una mujer en Dinamarca y un tercer paciente en Noruega provocó las suspensiones. Pero las decisiones fueron criticadas por gran parte de la comunidad médica, y otros países continuaron respaldando el uso de la vacuna, incluido el Reino Unido, que ha distribuido más de 11 millones de dosis de AstraZeneca hasta ahora.
En la UE, los líderes ahora se enfrentarán a la cuestión de cómo reconstruir la confianza en la vacuna AstraZeneca que se ha perdido durante la semana pasada. El lanzamiento de la inyección por parte del bloque ha tropezado de un obstáculo a otro desde que fue aprobada para su uso en enero. Además, los gobiernos han tenido dificultades para asegurar suministros limitados de la vacuna al mismo tiempo que arrojan dudas sobre su eficacia y seguridad.
Italia, Francia, España, Alemania, Chipre y los Países Bajos anunciaron planes para reanudar las vacunas de AstraZeneca este viernes. Y se espera que sigan otros países. El centro de vacunas más grande de Milán le dijo a CNN que reservaría citas adicionales en un intento por compensar las deficiencias de los últimos días.
El primer ministro de Irlanda le había dicho anteriormente a CNN que esperaba que su país pudiera «ponerse al día con bastante rapidez», una vez que se reanudara el programa de vacunación.
Pero los expertos temen que el daño ya esté hecho. En Francia, una encuesta de Elabe mostró esta semana que solo el 22% de la población ahora confía en la vacuna AstraZeneca. Remi Salomon, un alto funcionario de hospitales franceses, dijo a BFM TV este jueves que «la gente está siendo demasiado cautelosa» en el país. También mencionó que temía que «la gente no interpretara» las suspensiones «de la manera correcta».
«Un susto como este tiene el potencial de aumentar las dudas sobre las vacunas», dijo a CNN Michael Head, investigador principal en Salud Global de la Universidad de Southampton en Gran Bretaña, a principios de semana. «Estas vacunas son para proteger contra un virus pandémico. Existe una urgencia en la vacunación».



