Buzo asegura que fue tragado por una ballena en Massachusetts

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Una experta opinó que la ballena probablemente era joven y pudo haberse tragado al buzo sin verlo, mientras su boca recogía peces pequeños y luego, al sentirlo, lo escupió.

Como el personaje bíblico Jonás o el muñeco Pinocho, Michael Packard asegura que fue tragado por una ballena que luego lo expulsó, dejándolo casi ileso y listo para contar una historia ciertamente original.

Packard, buzo comercial de langostas, estaba dedicado a sus asuntos cotidianos frente a la costa de Provincetown (Massachusetts), cuando una ballena jorobada se lo tragó entero, y que quedó atrapado en su garganta durante casi un minuto, según su relato.

Este hombre de 56 años estaba a unos 35 pies debajo de la superficie marina cerca de Herring Cove Beach a las 8 a.m. del viernes 4 de junio, cuando el enorme mamífero intentó convertirlo en desayuno, informó Cape Cod Times.

“De repente, sentí un gran empujón y lo siguiente que supe fue que (todo) estaba completamente negro”, dijo Packard al diario. “Podía sentir que me estaba moviendo y podía sentir a la ballena apretando los músculos de su boca”.

Aturdido, su primer pensamiento fue que había sido capturado por un gran tiburón blanco: “Esto es todo, voy a morir”, se dejó para sí. “Estaba completamente dentro [de la ballena]; era completamente negro… Pensé para mí mismo, ‘no hay forma de que salga de aquí. Ya terminé, estoy muerto. Sólo podía pensar en mis hijos, tienen 12 y 15 años”.

Pero comenzó a luchar y sintió que la ballena movía la cabeza con incomodidad. En 40 segundos, el enorme mamífero lo escupió al océano. “Vi luz y él comenzó a mover la cabeza de lado a lado y lo siguiente que supe fue que estaba afuera [en el agua]”, afirmó Packard.

Entonces “Mi primer pensamiento fue que no podía creer que había salido de esa situación. Mi segundo pensamiento fue lo lesionado que estaba”, dijo Packard.

Su compañero de navegación, Josiah Mayo, vio agua rociada cuando la criatura marina salió a la superficie y Packard fue expulsado. Sacó a Packard del mar y lo llevó de urgencia a un hospital, donde lo trataron por daños en los tejidos blandos de la pierna.

Sorprendentemente, Packard dice que se siente muy bien después de su notable escapada. “Estoy bien en general”, afirmó.

Una experta opinó que el cetáceo probablemente era joven y pudo haberse tragado a Packard accidentalmente, sin ver al buzo mientras su boca estaba bien abierta para recoger peces pequeños.

“Basado en lo que se describió, esto tendría que ser un error y un accidente por parte de la (ballena) jorobada”, comentó la Dra. Jooke Robbins, directora de Estudios de Ballenas Jorobadas en el Centro de Estudios Costeros en Provincetown. “No es algo que haya escuchado antes”, afirmó. “Habrían tenido que pasar tantas cosas para terminar en el camino de una ballena alimentándose”, citó New York Post.

Más al sur, en lo que se ha llamado “un milagro” de ecología acuática, en la última década los científicos han notado un resurgimiento de la actividad y presencia de mamíferos marinos alrededor de la ciudad de Nueva York y Nueva Jersey, con reportes de ballenas jorobadas, delfines e incluso focas. Así, una empresa decidió lanzar este año cruceros de observación de ballenas en sus transbordadores de alta velocidad, partiendo directamente desde Manhattan.