Líderes políticos y comunitarios rechazaron el brutal ataque contra una pareja LGBT y criticaron la falta de ayuda por parte del negocio.
La madrugada del 12 de septiembre pasado, los mexicanos Alberto Cruz, de 36 años y Daniel Domínguez, de 39, fueron brutalmente atacados por un grupo de hombres ebrios, mientras comían en el restaurante Pollos Mario de la calle 81 y Avenida Roosevelt, en Jackson Heights. Su orientación sexual, según denunciaron, fue lo que desató la agresión sin motivo, que terminó con ambos en la sala de emergencia del hospital Elmhurst. Uno de ellos llegó inconsciente y eventualmente recibió más de 40 puntos en el rostro, y el labio, y su compañero sufrió traumas y golpes en todo el cuerpo.
Pero más allá del ataque, las víctimas, ambos de origen mexicano, criticaron la falta de ayuda por parte de los empleados y la gerencia del restaurante, quienes “no hicieron nada” por evitar la golpiza, y optaron por mantenerse al margen, y permitir que la agresión escalara al nivel que llegó.
“Estábamos sentados comiendo, cuando llegaron unos cuatro o seis hombres a ofendernos y a decir que por qué los estábamos mirando, cuando no estábamos mirando a nadie, y luego empezaron a ofendernos. Y aunque pedimos ayuda al security, lo único que nos dijeron fue que acabáramos rápido y que nos fuéramos”, aseguró Domínguez. “Luego las cosas se pusieron peor, agarraron a mi amigo y lo dejaron inconsciente en el piso a punta de golpes y me dieron a mí también sin que la gente de Pollos Mario hiciera absolutamente nada. Fue otro comensal el que llamó a la policía”.
Y este martes, todavía visiblemente afectados, los dos hombres agredidos se pararon frente a Pollos Mario, en compañía de activistas, líderes comunitarios, políticos y representantes de la Administración De Blasio para exigir respuestas al restaurante por su inacción y pedir a los vecinos y negocios locales que no se conviertan en cómplices silenciosos de crímenes de odio.
“Es hora de que nuestros negocios entiendan que luchar y defender la igualdad, no es solamente ir a mover las banderas cada vez hay un desfile sino ayudar cuando la gente más lo necesita, y Pollos Mario no hizo nada para proteger a estos jóvenes”, aseguró la asambleísta Catalina Cruz. “Si Pollos Mario y otros negocios quieren nuestro dinero tienen que tomar acciones y protegernos cuando algo ocurre tomando acciones para ponerle freno al odio”.
Deborah Lauter, jefa de la Oficina contra Crímenes de Odio de la Alcaldía, rechazó el ataque contra los miembros de la comunidad LGBT, e hizo un llamado a luchar contra hechos de odio.
“En Nueva York no vamos a tolerar ningún tipo de discriminación y particularmente contra la comunidad LGBT. Ya instruimos al NYPD para que investigue este incidente a profundidad y queremos reafirmar el compromiso para luchar por mantener la diversidad que caracteriza a nuestra ciudad”.
Y gritando consignas como “Pollos Mario, queremos justicia” y “Pollos Mario no puede permitir crímenes de odio”, Bianey García, de la organización Make the Road, pidió a la Ciudad que promueva una campaña de educación a los negocios para que sepa cómo intervenir en este tipo de agresiones y no se queden de brazos cruzados.
“Cómo es posible que Pollos Mario no haya reaccionado y no haya hecho nada para evitar este ataque. No solamente se trata de llamar al 911. Es necesario que entrenemos a los negocios para que puedan tomar acciones para distraer, delegar, demorar y documentar los ataques”, aseguró la activista, destacando que en lo que va del 2019 ha habido 4 ataques similares en Queens.
Chanel López, vocera de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad, recordó que en Nueva York existe una ley contra la discriminación y los crímenes de odio y pidió que nadie se quede callado ante este tipo de ataques y falta de apoyo.
“No vamos a tolerar este tipo de acciones ni de crímenes y pedimos a cualquier neoyorquino que sienta que ha sido víctima de estos hechos, que llame a la línea 311 o a la comisión y que denuncie. Este tipo de acciones las tomamos muy en serio”, dijo la funcionaria.
El NYPD confirmó que atendió una llamada de emergencia el jueves 12 de septiembre a las 4:38 de la madrugada en el restaurante Pollos Mario y dijo que aunque hasta el momento no hay personas detenidas por la agresión, están realizando una investigación para identificar a los responsables.


