Alex Honnold es el escalador más audaz del momento. Su trepada sin cuerdas y en soledad a El Capitán, en Yosemite, se convirtió en documental. Y está nominada.
Alex Honnold postea en redes sociales casi todo lo que hace. Gracias a eso, está pasando de ser sólo una celebridad para los amantes del montañismo a una celebridad global que trasciende su propio gueto. No es actor y sin embargo, mañana por la noche, puede ganar un Oscar.
Es el escalador más audaz del momento. Sus trepadas en solo integral -solo significa solo, a puro dedo y pierna- de las formaciones más difíciles de Norteamérica lo han convertido en uno de los deportistas más seguidos del mundo. Es famoso por su actitud humilde y modesta, pero también por la manera en que varias veces ha vencido a El Capitán, su territorio domado en el Parque Yosemite de California: un paredón de 914 metros de alto que ha escalado varias veces sin cuerdas que lo protejan en caso de una caída libre. Honnold ha sido retratado por el noticiero “60 Minutes” y The New York Times, ha aparecido en publicidades y ha actuado en numerosas películas de aventuras. Pero hoy es, sobre todo, el protagonista de la película Free Solo, que estrenará National Geographic y que está nominada al Oscar en el rubro documental.
-¿Cómo fue la primera vez que escaló El Capitán?
– Mi compañero y yo teníamos el objetivo de subirlo en el modo que fuera, no en escalada libre, sólo haciendo todo lo que fuera necesario para llegar a la cima. Estuvimos preparándolo toda la temporada. Fue una gran aventura. Escalamos la ruta más fácil en 23 horas. Hacerlo representó una forma completamente diferente de escalar.
-Dijo que escalar en solo integral El Capitán fue lo más extremo que hizo, ¿qué pensaba cuando caminaba hacia la muralla la mañana en que la trepó de esa forma?
-Nada especial. La idea de toda esa preparación fue justamente asegurarme de que ese día no me preocupara por nada. Había pensado en todo antes infinidad de veces. Esa mañana estaba en piloto automático, sólo actuaba. Sí, estacioné mi camioneta en un lugar diferente porque no quería ver a nadie en la pradera. Por eso hice un camino que llega más allá del largo de El Capitán. Me lancé desde el costado este de la pared y pensé: ‘Este sí que es un gran muro de piedra’. Lo vi de otra manera. Pero no me causo temor: sabía lo que iba a suceder.
-¿Sintió una presión adicional porque se iba a hacer una película con eso?
-Realmente, no. En muchos aspectos realmente quería que se hiciera el proyecto de la película. Le puse un poco más de presión al tema del tiempo para estar lo suficientemente motivado para salir y empezar a trabajar. Escalar en libre El Capitán es algo que había estado soñando durante años, pero no lo había hecho porque parecía un poco intimidante. Por eso necesitaba un empujón para arrancar. Hacía como seis años que pensaba: “Este va a ser el año en que voy a escalar en solo El Capitán”. Y cuando iba a Yosemite decía: “No, este no es el año, ni siquiera lo voy a intentar”. Necesitaba una razón para empezar a esforzarme y ver si era posible.


