Tres brutales asesinatos ponen presión sobre inmigrantes indocumentados en EEUU

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El brutal asesinato de tres mujeres estadounidenses ha elevado la presión en contra de los inmigrantes indocumentados y de las ciudades santuarios, que limitan su colaboración con las autoridades federales que tratan de deportar a estas personas.

En Nueva Jersey, Jorge Ríos, inmigrante indocumentado hondureño de 33 años, fue arrestado el domingo por el asesinato de Carolina Cano, una “nanny” peruana de 45 años que fue hallada muerta el 24 de marzo en el parque Lincoln de Jersey City.

Cano fue a trotar a las cinco y media de la mañana y nunca regresó, según relató su compañera de piso. Su cuerpo fue hallado dos horas después: había sido violada, estrangulada y hundida en el lago. Según el alcalde, Steven Fulop, el presunto asesino no conocía a su víctima, y el ataque fue fruto del azar.

Ríos fue deportado en dos ocasiones, en 2003 y 2004, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), que asegura que, “pese a la cooperación limitada en ese estado” santuario, se hará con la custodia del inmigrante una vez concluya su caso para deportarle.

En California, Carlos Eduardo Arévalo Carranza, inmigrante indocumentado mexicano de 24 años, fue detenido por acosar a Bambi Larson, de 59 años, entrar en casa a la fuerza y asesinarla en su dormitorio en San José. Su cuerpo sin vida fue hallado por su hijo el 28 de febrero. Carranza fue arrestado el 11 de marzo.

Había sido atrapado ya en 2013 tras cruzar la frontera ilegalmente en Texas, y deportado de vuelta a México. Posteriormente fue arrestado en 10 ocasiones, y condenado tres veces por posesión de drogas y robo, entre otros delitos. ICE pidió que se le entregara en nueve ocasiones, pero no se hizo, presuntamente porque California es un estado santuario.

En Oklahoma, Ramón Hector Martine Ontiveros, inmigrante indocumentado mexicano de 33 años, fue arrestado por balear hasta la muerte a Paige Gomer, de 28 años, el 21 de marzo en el condado de Canadian.

Ontiveros había sido detenido cinco veces por ICE, entre 2007 y 2013; en tres ocasiones aceptó voluntariamente volverse a México, la cuarta vez fue deportado, y la quinta fue condenado y luego deportado.