Providence En Español
Publicado el 07-27-2012

Una sociedad transformada por la violencia

Una experta de Rhode Island analiza el impacto en la sociedad y las familias de acontecimientos como la masacre ocurrida en la ciudad de Aurora, en Denver, Colorado.

Por Arelis Peña Brito

PROVIDENCE.- En condiciones normales, a usted tal vez no se le ocurriría sentarse a conversar con sus hijos acerca de cómo reaccionar ante situaciones de violencia que pudieran ocurrir inesperadamente en el lugar donde se encuentran; o quizás no se tomaría la molestia de estar informado sobre la conducta que exhiben las personas con problemas mentales, de modo que pueda estar alerta en el caso de que alguien de su entorno cercano pudiera estar necesitando ayuda.

Pero ocurre que los tiempos han cambiado, y acontecimientos como la matanza ocurrida la semana pasada en un cine de la ciudad de Aurora, en Denver, Colorado, han encendido un botón de alarma que ha llevado a muchos a replantearse, incluso, algo tan elemental como salir a recrearse a lugares públicos.

“Eventos como el tiroteo en Colorado nos afectan a todos, porque tenemos tanta apertura y exposición a los medios de comunicación que nos vemos inundados por los detalles. Cuando vemos las víctimas, los sentimos como la madre, hijo, hija o novia de alguien, y sentimos la pérdida y el dolor que ellos pueden estar sintiendo”, explica Susan S. Erstling, vice presidenta senior, encargada de Servicios de Admisión de Family Service of Rhode Island.

La sobrecarga que genera esta situación, apunta la experta, infunde en las personas el miedo de que estos actos de violencia puedan ocurrir de manera inesperada en cualquier lugar, y particularmente en algún lugar que ellos frecuentan. Esto los hace sentir muy vulnerables a la violencia y les transmite inseguridad hacia el mundo que los rodea.

Erstling conversó con Providence En Español acerca del impacto que causa en las víctimas, y en la sociedad en general, hechos de violencia como el registrado en Aurora, donde 12 personas murieron y cerca de 70 resultaron heridas, al ser atacadas a tiros en una sala de cine por un sujeto que se creyó el “guasón” de la película de Batman.

“Inicialmente hay grandes consecuencias para las víctimas y sus familias, en la medida en que ellos tratan de recuperar sus vidas normales. Más allá de las heridas físicas que puedan ocurrir, hay también pérdidas por muertes, y hay consecuencias sicológicas las cuales varían de acuerdo a las edades y las otras circunstancias en las vidas de las personas. Algunas de estas consecuencias sicológicas pueden incluir sentimientos de ansiedad, miedo y preocupación, cambios en el comportamiento como enojo e irritabilidad, problemas con el sueño y el apetito, mayor dependencia del alcohol y las drogas, en el caso de las personas que los consumen, y hacer cosas para herir a otros”, explicó la especialista.

Algunas personas caen en la depresión y se vuelven incapaces de cumplir con sus rutinas diarias. Los niños desarrollan dolores estomacales, dolor de cabeza, problemas en la escuela, aumento de la sensibilidad a sonidos, y algunas veces pesadillas. Muchas de esta reacciones son normales dadas las circunstancias y pueden ser superadas en unas pocas semanas, pero si persisten después de un par de meses, es recomendable buscar la ayuda de un médico o de un terapeuta. Para víctimas que han experimentado otro tipo de eventos inquietantes en sus vidas, puede ser un recordatorio y provocar recuerdos de situaciones difíciles.

¿Por qué ocurren estas cosas?

“La gente tiene diferentes teorías acerca de por qué sucede este tipo de eventos”, indica Erstling, y explica que algunos de los pistoleros tienen problemas mentales y no han sido tratados. El tratamiento para la salud mental está disponible y es efectivo, pero requiere la cooperación del individuo, y solo en casos extremos la persona puede ser hospitalizada en contra de su voluntad.

Muchas familias han buscado cuidado de salud mental para algunos de sus parientes y han tenido un éxito limitado porque hay leyes para proteger los derechos de los enfermos mentales, de acuerdo con Erstling.

La facilidad con que se consiguen las armas en Estados Unidos es también un punto a ser considerado, “en un país donde levantar un arma es considerado como un derecho para los ciudadanos”, apunta la especialista.

A esto se agrega el que algunos jóvenes se muestran decepcionados ante la dificultad de conseguir un empleo, y la economía está tan difícil que la gente está muy frustrada, “aunque esto solamente no es suficiente para explicar este tipo de matanza”, apunta la experta.

Acerca de si personas como James Holmes –el autor de la masacre en Colorado- encajan dentro del perfil de sicópatas, Erstling dijo que es difícil diagnosticar de esta manera a todas las personas que cometen esta clase de actos violentos, ya que cada uno de ellos tiene una historia y razones distintas que los condujeron a cometer estas acciones.

Impacto en los niños

Con la cobertura de los medios de comunicación y ahora el alcance de las redes sociales hay una mayor exposición sobre este tipo de acontecimiento, siendo los niños los más afectados.

Las imágenes sobre estos hechos de violencia están por donde quiera y es importante que los padres limiten la exposición de sus niños a la prensa. No es bueno para ellos ver estas imágenes a cada momento. De hecho, algunos niños pueden llegar a pensar que esto está ocurriendo una y otra vez. Es recomendable, de todos modos, que conversen con sus hijos acerca de lo que ellos han visto y saber qué piensan al respecto. Preguntarles si ellos tienen interrogantes y tratar de responderles lo mejor posible, aunque no tenga todas las respuestas, sugiere la experta.

“Algunos niños tienen miedos que desconocemos y es bueno descubrirlos, de modos que podamos ayudarlos a superarlos. Lo más importante de ser padres es recordarles a los hijos que es nuestro deber mantenerlos seguros y que haremos cualquier cosa que podamos para garantizar su seguridad, aunque esto signifique incluso limitar sus actividades”, plantea.

Aunque reconoce que “los medios están haciendo su trabajo, que es cubrir las noticias”, la especialista les recuerda a los padres que tienen el control en su hogar y la opción de escoger lo que quieren ver y lo que quieren que sus hijos vean, además de enseñarles lo que es o no es aceptable. Les recuerda que pueden incluso monitorear los juegos que juegan sus hijos.

Erstling considera que muchas familias harían bien en mantener a sus hijos cerca del hogar y monitorear de cerca sus actividades, ya que esto tranquiliza a los niños. Sostiene que es también un buen momento para reunirse con amigos y familiares que se preocupan y se apoyan mutuamente. Esto permite que los niños sepan que hay un mundo de adultos que los rodea y están dispuestos a protegerlos, a pesar de que puede haber personas en el mundo que hacen cosas malas. Es también un momento para tener el apoyo de su comunidad espiritual y religiosa.

“Los padres son la gente más importante en la vida de los hijos y son los que les enseñan la manera de resolver los problemas a través de soluciones pacíficas. Ellos pueden actuar como modelos usando la comunicación para discutir las cosas en lugar de actuar con violencia. También enseñarles acerca de tolerancia hacia los demás y la importancia del respeto. El amor que los padres muestran a sus hijos cada día va mucho más allá de una solución para contrarrestar la violencia”, expresó.

Mejor prevenir

“Hay algo denominado primer auxilio sicológico, que consiste en un entrenamiento para ayudar a las personas en situaciones como esta, desastres, actos terroristas. Los que prestan esta asistencia proporcionan una presencia compasiva, estabilización, recursos y la información sobre cómo hacer frente a la situación. Es una buena idea discutir estas situaciones en el hogar y en la escuela, de modo que podamos estar advertidos de personas que pueden tener problemas y reportarlos a las autoridades”, dijo Erstling.

Sostuvo que las escuelas pueden ser de gran ayuda, pues con frecuencia tienen sus propias situaciones de violencia y con suerte pueden lidiar con ellas. Los niños suelen estar expuestos a situaciones de conflicto desde los propios centros escolares y necesitan aprender habilidades de negociación y mediación para manejar sus sentimientos.

Si usted necesita ayuda adicional acerca de cómo lidiar con el estrés traumático que genera la violencia, puede visitar www.nctsn.org , el sitio Web de la National Child Traumatic Stress Network, que pone a disposición de padres, hijos y maestros diversos recursos en español y en inglés.

Family Service of Rhode Island es parte de esta red y provee servicios a familias y niños que han experimentado situaciones de estrés traumático y otros problemas. Para comunicarse con Family Services of Rhode Island visite www.familyserviceri.org o llame al teléfono (401) 331-1350. Se le brindará asistencia en español y en inglés.