Providence En Español
Publicado el 04-25-2012

Romney se lleva otros cinco estados en las primarias pero sigue sin convencer

Romney cuenta hasta ahora con 695 de los 1.144 delegados necesarios

Washington - La lucha por ver quién será el inquilino de la Casa Blanca entre enero de 2013 y enero de 2017 ha entrado en una nueva fase de la que sólo saldremos a finales de junio.

Por un lado, Mitt Romney afronta primarias de puro trámite, en las que, más que saber si gana o no, lo importante es saber la participación y la ventaja que saca a sus rivales. Por otro, Barack Obama refuerza su campaña electoral. Y ambos pugnan en un escenario económico marcado por una nueva desaceleración de la economía, igual que pasó en el verano pasado, aunque en esta ocasión no parece que vaya a ser tan fuerte. De hecho, la creación de empleo en abril será de unos 120.000 puestos de trabajo, igual que en marzo y la mitad que en enero y febrero, según la newsletter financiera The Kiplinger Letter.

Así, Romney se ha impuesto sin problemas en los cinco estados que celebraban primarias hoy. Claro que su victoria debe ser cualificada por dos factores. Uno: todos esos territorios —Nueva York, Delaware, Pennsylvania, Connecticut y Rhode Island— son favorables a ese candidato: son centristas y tienen pocos votantes evangélicos y de ultraderecha, que son la parte del electorado republicano que más resistencia sigue ofreciendo a ese candidato. De hecho, con la excepción de Pennsylvania, esos estados ya están firmemente en la casilla de Barack Obama en la selecciones del 6 de noviembre.

Más preocupante para Romney es el segundo factor: la afluencia a las urnas fue patéticamente baja. A falta de datos definitivos, los medios de comunicación locales hablaban de una participación "anémica" (en Connecticut), "escasa" (Delaware), "baja" (Nueva York), o "patética" (Pennsylvania). Eso podría indicar el ‘vacío de entusiasmo’ de los republicanos hacia Romney, incluso cuando éste juega en terreno que podría calificarse como "propio".

El ex gobernador de Massachusetts al menos puede presumir de que en los cinco estados superó la barrera psicológica del 50%, pese a la relativamente buena actuación del ultraliberal Ron Paul en varios de ellos. En Pennsylvania, el estado que representó en el Senado durante doce años —hasta que sufrió una hecatombe electoral en 2008— el hasta ahora mayor rival de Romney, el ultraconservador Rick Santorum, alcanzó un 20% de los votos. Es una cifra significativa, porque Santorum ha "suspendido" su campaña, que es el eufemismo que se utiliza para decir que se ha retirado.

La mejor noticia para Romney fue la liquidación definitiva de Newt Gingrich que, tras haber apostado todo a una victoria en Delaware, acabó treinta puntos por detrás de él. Son una campaña que debe 2,3 millones de euros, sólo un milagro puede mantener a Gingirch en hasta el 26 de junio, día en el que terminan las primarias.

Entretanto, Michelle Obama daba un mitin en Iowa, y su esposo, Barack, en Colorado. Allí el presidente vio cómo una joven le tiraba sin querer un yogur en los pantalones.