Un joven indocumentado rellena la solicitud con ayuda de una abogada.
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No quiso esperar. La gobernadora del Estado de Arizona, Jan Brewer, anunció este miércoles que utilizaría su poder ejecutivo para impedir que cualquiera de los jóvenes que eviten la deportación, los llamados 'dreamers' reciban también beneficios públicos. Brewer hizo el anuncio el mismo día que cerca de 1,7 millones de jóvenes indocumentados pueden empezar a solicitar que su participación en el programa que evita su deportación y les otorga un permiso de trabajo temporal.
El nuevo programa, aprobado por el presidente Obama a través de una orden ejecutiva hace dos meses y que entró ayer en vigor, anulará la deportación y entregará un permiso de trabajo temporal a aquellos jóvenes que, entre otras condiciones, entraron en el país cuando eran niños y que han pasado por diferentes escuelas y universidades norteamericanas, o se alisten en el Ejército.
Sin embargo, Brewer considera que sus permisos de trabajo les ayudarán también a obtener determinados beneficios pagados por el resto de contribuyentes norteamericanos y quiere evitarlo. Este miércoles una orden ejecutiva que exige a todas las agencias estatales de Arizona que tomen las medidas necesarias, y con caracter de urgencia para impedir que los 'dreamers' -apodados así por el proyecto DREAM Act, que les hubiera otorgado casi los mismos beneficios de haberse convertido en ley- obtengan un permiso de conducir o un carnet de identificación en Arizona.
El gobierno estatal alega que si los 80.000 'dreamers' de Arizona logran evitar la deportación, tendrán "un impacto significativo a largo plazo en el presupuesto del Estado, su sistema sanitario y otros beneficios públicos sufragados por los ciudadanos".
El Estado de Arizona podría estar anulando así algunos de los beneficios del programa federal, aunque sea por vía indirecta. Muchos de los jóvenes que eviten la deportación y consigan un permiso
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