Quantcast providenceenespanol.com
  providenceenespanol.com
Mayo 21, 2013,
pixel
 
11px
11px
Búsqueda
noticias videos fotos
facebook     Negocio de la Semana
11px

¿Olvidó su contraseña? Registrarse

Usuario:
Contraseña:
11px
 
 
 
11px   11px
Nota

interior

tama�oMenos TextoMas Texto
 

Comunidad
Publicado el 06-29-2012

Tragedia marca a una familia hispana

Con apenas cinco días de haber dado a luz, Nelsy Recinos, de origen guatemalteco, murió en su residencia por causas aun desconocidas, dejando en la orfandad a dos niñas pequeñas y sumiendo en la desesperanza a su esposo, Enedith Ávila, mexicano.

Bookmark and Share

Por Arelis Peña Brito

PROVIDENCE.- Nelsy Recinos tenía 28 años recién cumplidos. Era una persona alegre, llena de vida, que estaba disfrutando a plenitud la experiencia de convertirse en madre por segunda vez, y a quien no se le escuchó quejarse de ningún malestar o dolencia desde el momento que regresó a su casa luego de dar a luz a su pequeña en el Roger Williams Hospital, de esta ciudad.

Es por eso que su esposo, Enedith Ávila, también de 28 años, todavía no sale del desconcierto que le causó su repentino y aparentemente inexplicable fallecimiento, ocurrido apenas cinco días después de haber dado a luz.

“El lunes por la mañana ella me pidió un pañal para cambiar a la bebé, y yo se lo pasé. Después entré al baño y en ese momento escuché un golpe en la habitación, cuando vine a ver, la encontré tirada en el suelo, inconsciente, yo hasta le eché aire boca a boca y no reaccionaba. Llegó la ambulancia, la llevamos al hospital y allá me dijeron “lo sentimos, está muerta”, narra Ávila con la mirada perdida y voz susurrada.

Dice que su mujer padecía de Epilepsia, pero que desde hace meses, después de presentar una crisis, “se encontraba muy bien”. En el acta de defunción expedida por el hospital, se indica que a Recinos se le practicó una autopsia cuyos resultados están pendientes.

“Ella estaba tranquila, alegre, comiendo y durmiendo bien. Yo la cuidé como se cuida a una mujer. Desde que vinimos del hospital a la casa le hice su caldo de gallina, sus tortillas, su chocolate caliente. No sé si Dios se la quiso llevar o si ella quería irse. Eso es lo que me duele, que nunca me dio una señal de que estaba a ...
1 | 2 | 3 | Siguiente ->

8px