La opinión pública sobre los matrimonios entre personas del mismo sexo ha cambiado tan rápidamente que el histórico respaldo que el presidente Barack Obama ha manifestado, podría significar un riesgo político tanto para los republicanos como el mismo presidente y sus correligionarios demócratas.
El drástico cambio del presidente sobre este asunto en particular, que marca un hito en la política estadounidense aún cuando mucha gente pensaba que era algo inevitable, constituye la más reciente señal de la gran esperanza que los demócratas tienen en la gente más joven, con educación universitaria y ampliamente en los votantes urbanos, cuyo estilo de vida es el producto de un ascenso social más que en las tradiciones religiosas y comunitarias. Muchos adultos jóvenes encuentran que la discriminación contra los homosexuales es tan incomprensible como los relatos de sus padres y abuelos sobre su vida en medio de la segregación racial.
Solo unas horas antes su anuncio del miércoles por la cadena de televisión ABC News, los votantes de Carolina del Norte habían aprobado por un gran número una prohibición constitucional a los matrimonios entre gays.
Las inmediatas reacciones sobre la declaración de Obama sobre los matrimonios gays sopesan las compensaciones políticas entre el apoyo a una tendencia social que es de importancia para la base liberal de los demócratas y el riesgo de una oposición posiblemente muy intensa de los conservadores sociales en los estados indecisos.
Los dirigentes republicanos, en su mayoría, reaccionaron con cautela. Centraron sus comentarios sobre los cálculos políticos implícitos, pero no en la substancia real de permitir los matrimonios entre parejas del mismo sexo.
Los demócratas, mientras tanto, dijeron que Obama finalmente había hallado una causa que podría comenzar a recapturar el entusiasmo que captó al quebrar la barrera en el 2008 con su campaña sobre “esperanza y cambio”.
Esto les da a los demócratas un cambio renovador para movilizar a la gente joven y a los votantes de otra base cuyos votos necesitan en noviembre, muchos de ellos concurrieron a las urnas en el 2008, y ahora verán que el liderazgo del presidente es inspirador.
Es probable que la dirigencia republicana no se detenga a expresar una opinión adversa sobre esto, ya que las encuestas reflejan que el público respalda el matrimonio entre personas del mismo sexo. Obama se la jugó con esta movida.
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