Medican a inmigrante salvadoreña embarazada para detener sus contracciones y sacarla de EEUU

0
460

La mujer, madre de otra niña de 3 años, tenía 8 meses y medio de embarazo. Esperaba dar a luz en cualquier momento.

Una inmigrante salvadoreña con ocho meses y medio de embarazo y su abogada denuncian que los agentes fronterizos la llevaron a un hospital donde le dieron medicamentos para detener sus contracciones. Acto seguido, la enviaron a esperar al lado mexicano de la frontera amparados por la política “Permanecer en México“.

De acuerdo a The Associated Press, la mujer embarazada había cruzado el Río Bravo para pedir asilo en Estados Unidos y esperaba dar a luz en cualquier momento. Ahora ella y su hija de tres años viven en un campamento improvisado cerca del Puente Internacional de Matamoros, en el estado mexicano de Tamaulipas.

La abogada de la salvadoreña declaró que su clienta “le preocupa tener a su bebé en la calle o en un refugio“. Según la letrada, casos como el de esta inmigrante ponen de relieve los peligros que puede implicar el programa “Permanecer en México”.

Esta política no destina a México a los solicitantes de asilo considerados “vulnerables” pero en esa definición no entran para CPB las mujeres embarazadas.

Ahora mismo, según los datos de AP, 38,000 inmigrantes aguardan en México a que las autoridades migratorias estadounidenses les llamen para empezar a tramitar sus solicitudes de asilo. Muchos de ellos fueron devueltos siguiendo la política oficialmente denominada “Protocolos de protección al migrante”.

La citada medida se amplió rápidamente en parte después de que Donald Trump amenazara en junio a México con imponerle aranceles si no aplicaba una política migratoria más restrictiva. Sin embargo, los refugios en las ciudades fronterizas mexicanas se han quedado cortos y hay muchas familias durmiendo en tiendas de campaña o bajo mantas.

A esto se suma los altos niveles de criminalidad a los que se exponen los migrantes que viven en México. Numerosos informes, comunica AP, dan cuenta de secuestros y ataques a inmigrantes en las localidades mexicanas que lindan con EEUU. Los índices de delincuencia son especialmente acusados en Tamaulipas (al otro lado de Texas), donde ahora está la madre salvadoreña embarazada.