Lo asesinan a golpes por sentarse a comer “donde no debía”

0
492

Una irremediable cólera invade a la comunidad de los Dalit, antes conocidos como ‘intocables’, en la remota aldea de Kot, en el norte de la India.

Según aseguran, el mes pasado un grupo de hombres de casta superior propinó una paliza a un miembro de los Dalit de 21 años de edad, llamado Jitendra.

El chico quedó tan gravemente herido que, nueve días después, murió.

¿Su presunto delito? Sentarse en una silla y comer delante de ellos en una boda.

Ninguno de los cientos de invitados que asistieron a la celebración de la boda, en la que el novio también era Dalit, se atreve a hablar de lo que le sucedió a Jitendra el 26 de abril.

Temerosos de posibles represalias violentas, solo admiten su presencia en un gran terreno donde se celebraba el banquete de la boda.

Sólo la policía habló públicamente de lo sucedido.

La comida de la boda la habían preparado miembros de la casta superior. Eso se debe a que muchas personas en regiones remotas de la India no tocan ningún alimento que hayan preparado los Dalit, que son el último escalón de la rígida jerarquía de castas hindú.

“La pelea empezó mientras se servía la comida. Se creó polémica sobre quién estaba sentado en la silla”, dijo el oficial de policía Ashok Kumar.

La policía registró el incidente bajo la ley de Prevención de Atrocidades contra Castas y Tribus, destinada a proteger a las comunidades históricamente oprimidas.

Durante generaciones, los hindúes de casta superior avergonzaron públicamente a los Dalit.

Los Dalit siguen siendo víctimas de atrocidades generalizadas en todo el país, y cualquiera de sus intentos para ascender en la jerarquía social es violentamente reprimido.

Por ejemplo, en mayo cuatro desfiles de bodas de ‘intocables’ sufrieron ataques en el estado occidental de Gujarat.

Y todavía son comunes las informaciones sobre intocables amenazados, golpeados y asesinados por razones aparentemente mundanas.

La cultura que impregna a la comunidad es visible en todas partes, también en Kot, en el estado septentrional de Uttarakhand.

Los miembros locales de la comunidad de los Dalit aseguran que a Jitendra lo golpearon y lo humillaron en la boda.

Afirman que se fue de la celebración llorando, pero que poco después fue víctima de una emboscada y lo atacaron de nuevo, esta vez con más brutalidad.

La madre de Jitendra, Geeta Devi, se lo encontró herido afuera de su casa, que está en ruinas, a la mañana siguiente.

“Tal vez había estado tirado allí toda la noche“, dijo, señalando el sitio dónde lo encontró. “Tenía moretones y marcas de lesiones por todo el cuerpo. Intentó hablar pero no pudo”.