LeBarón: Los carteles se han llevado a muchos familiares

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“Los carteles se han llevado a demasiados miembros de nuestra familia”, dice familiar de los LeBarón.

(CNN) — Nueve miembros de una familia de una comunidad mormona fueron asesinados en el lado mexicano de la frontera con Estados Unidos, y una pariente de uno de los masacrados le dijo a CNN el martes que la familia no es ajena a la violencia de los carteles de drogas.

Kendra Lee Miller, cuya cuñada Rhonita Maria Miller murió en el ataque, dijo: “Los carteles se han llevado a demasiados miembros de nuestra familia” y los asesinados el lunes “no fueron los primeros”.

Miller le dijo a CNN que su familia ha sido amenazada recientemente por carteles sobre adónde puede viajar.

Los investigadores creen que tres vehículos que viajaban entre los estados de Sonora y Chihuahua fueron emboscados por grupos criminales el lunes por la noche, dijeron las autoridades mexicanas.

Las víctimas incluyen tres mujeres, cuatro niños pequeños y dos bebés, dijo el miembro de la familia Alex LeBarón en México. Todos eran tanto ciudadanos estadounidenses como mexicanos, dijo.

Las víctimas “fueron baleadas en vehículos mientras conducían”, dijo LeBarón a CNN. Ocho niños sobrevivieron.

“Mujeres y niños fueron masacrados, quemados vivos”, dijo LeBarón. “Las madres gritaban para que el fuego se detuviera”.

‘Tensiones de larga data’
La historia de conflicto de la familia LeBarón con los carteles mexicanos de la droga puede indicar que la familia era su objetivo, dijo a CNN el excanciller mexicano Jorge Castañeda el martes por la noche.

“Se habían enfrentado a los carteles de la droga y tenían ciertas fricciones con los carteles o con las comunidades vecinas sobre los derechos del agua”, dijo Castañeda.

Castañeda fue canciller de México durante tres años y dejó el cargo a principios de 2003.

“Sus tensiones de larga data, y aparentemente la mujer que conducía en el primer automóvil que fue atacado era una activista. Era muy activa en su comunidad, defendiendo a su familia, sus compañeros de la comunidad contra los carteles, sobre el tema de los derechos de agua”, dijo Castañeda, describiendo a una de las tres mujeres asesinadas, sin nombrarla.

El exministro también dijo que la enorme comunidad de LeBarón había estado recibiendo la protección de 90 policías federales estacionados en la comunidad desde 2011 debido a las tensiones entre la familia y los carteles.

Esa protección fue retirada en cierta medida por el Gobierno actual a principios de este año, según Castañeda. No está claro si los 90 policías fueron retirados o solo algunos de ellos, agregó.

En una conferencia de prensa el martes por la mañana, el ministro de Seguridad mexicano, Alfonso Durazo, dijo que el ataque pudo haber sido un caso de identidad equivocada de “grupos en conflicto en el área”.

Una región marcada por la violencia

En 2009, un miembro de la familia LeBarón que vive en el estado de Chihuahua fue secuestrado y regresó ileso una semana después. Su hermano, Benjamin LeBarón, se convirtió en activista contra el crimen, pero él y su cuñado fueron asesinados dos meses después.

El número de asesinatos en el país se ha disparado recientemente.

El año pasado, México fue testigo de su mayor número de homicidios: 33.000. Y 2019 está en camino de romper ese récord.

El mes pasado, 13 policías mexicanos fueron asesinados en una emboscada en el estado occidental de Michoacán.

Ahora, el dolor de la última masacre de alto perfil se ha extendido a dos países.