ICE no tuvo compasión de un niño hispano de 5 años con el cráneo fracturado

0
683

El niño guatemalteco de 5 años estuvo encerrado en cárcel para inmigrantes y no le dejaron recibir tratamiento.

Un niño guatemalteco de cinco años se fracturó el cráneo, pero eso no evitó que las autoridades migratorias lo detuvieran en una cita rutinaria a finales de enero junto a sus padres y su hermano. La familia ahora acusa de negligencia al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y le urge su puesta en libertad.

Los familiares directos denuncian que el pequeño Mateo, pese a su dolencia en la cabeza, fue trasladado en avión a un centro de detención de Texas junto con su madre y su hermano menor. También aseguran que el menor no recibió tratamiento durante dos semanas en arresto, aunque habría llorado y gritado de dolor repetidamente.

ICE negó por escrito que la madre, Milda Rodríguez, hubiera avisado de la condición del menor en el momento de su detención y que exámenes médicos no revelaron problemas.

Según el relato de la familia, el pasado 22 de diciembre Mateo cayó de un carrito de supermercado mientras jugaba con su hermano de 1 año. Fue dos días más tarde, tras los insistentes gritos de dolor del niño, que la familia visitó dos centros médicos en el área de Los Ángeles.

Los doctores le hicieron un MRI y detectaron sangre en el cerebro (hematoma epidural) y una fractura en el cráneo, según se comprueba en el reporte médico al que tuvo acceso Noticias Telemundo. La familia dice que nunca llegó a ir a las citas concertadas con un neurólogo y un neurocirujano porque quedaron truncadas por su arresto migratorio.

La familia de cuatro dice que fue detenida en una cita rutinaria con ICE en enero tras no haberse presentado en noviembre ante la corte de inmigración que procesa su petición de asilo.

“Le duele mucho la cabeza”
La madre con sus dos hijos de 5 y 1 año fue trasladada en avión a un centro de detención en Dilley, Texas, donde ICE alberga a familias inmigrantes, mientras que el padre, José Pedroza, fue enviado al centro de detención de Adelanto, California, donde solo hay reclusos adultos.

La tía del menor, Leidy Rodas, asegura que la familia comunicó al gobierno la situación de salud de su sobrino detenido y le mostró a unos oficiales el reporte médico, pero ICE lo negó por escrito.

“Mi hermana me llama todos los días bien estresada y preocupada por lo que está pasando con Mateo”, dijo la tía a Noticias Telemundo. “Nos preocupa mucho que no le estén dando la atención médica que ella ocupa para el niño. Con cualquier ruido, él se tapa con las manitas los oídos y empieza a gritar porque le duele mucho la cabeza”.

La agencia migratoria respondió a Noticias Telemundo que el 4 de febrero empleados de salud del centro de detención visitaron al pequeño. ICE también dijo que tanto el 23 como el 27 de enero se realizaron exámenes rutinarios al menor, que “no revelaron ningún problema médico aparente”.

Sin embargo, ICE transportó el niño a un hospital en San Antonio, Texas, para que le hagan más exámenes porque la madre mencionó que el menor se orinaba en la cama desde el accidente. La agencia migratoria dice que un MRI en el hospital no encontró señales de hematoma epidural, a diferencia del reporte médico hecho antes de la detención.

“Indiferencia”
Este miércoles 5 de febrero el pequeño Mateo fue dado de alta y vuelve a estar en el centro de detención para familias inmigrantes.

La doctora que colabora con la familia dijo que el tratamiento del niño es “consistente con otras observaciones de indiferencia sobre el estado de salud” que ella ha hecho en centros de detención de ICE y CBP. “Son violaciones graves de los derechos humanos”, dijo a Noticias Telemundo. Cohen es miembro de Physicians for Human Rights, un grupo que investiga irregularidades médicas en centros de detención.

Dilley, gestionado por la compañía privada CoreCivic, es uno de los dos únicos centros de detención en todo el país que alberga a familias y recluye a unos 1,600 inmigrantes, según el último reporte de ICE publicado el pasado noviembre. En ese momento, más del 56% de los detenidos eran menores de edad.

La familia lleva 17 días en custodia de ICE y se acerca al máximo de 20 días que, por mandato legal, el gobierno de Estados Unidos puede tener a las familias en detención.

Mateo y su familia, que pedían asilo por amenazas en su país, tienen ya órdenes de deportación.

Aunque la agencia de Inmigración dice que el tiempo de detención de las familias debería “estar generalmente limitado a 20 días”, sus propios reportes internos muestran que la media en arresto en Dilley es de 35 días. Hay inmigrantes que han estado allí por mucho más: hasta 91 días.

Al menos seis menores han muerto bajo custodia de las autoridades migratorias desde que Donald Trump es presidente, según la agencia AP.

Además, una bebé de 18 meses murió en 2018 tras haber estado detenida con su madre en el centro de Dilley. La madre demandó a ICE por tratamiento inadecuado y porque dice que la menor se enfermó durante la detención.

“Mi hermana está muy desesperada, solo llorando se la pasa”, dijo la tía en California. “Y el niño me dice al teléfono: nana, yo ya quiero estar con usted, venga por nosotros”.