Expiloto del Chapo desata risas en la Corte al imitar y quejarse de su exjefe

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Isaías Valdez Ríos comenzó a rendir testimonio contra Guzmán Loera.

Isaías Valdez Ríos, alias “Memín”, se ha convertido en uno de los testigos más entretenidos y divertidos del juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, por la forma en que narra su vida como narcotraficante de 2004 a 2013.

El exmilitar captó la atención de los asistentes cuando detalló cómo el propio Guzmán Loera ejecutó a algunos de sus enemigos, incluidos un miembro del Cártel de los Arellano Félix y dos de Los Zetas, tras varios días de torturas.

Sin embargo, “Memín” rompió la seriedad que impera en la Corte Federal de Brooklyn al desatar risas cuando imitó a su expatrón y se quejó de cómo lo hacía trabajar, mientras él reposaba en su cama.

Al narrar las torturas y asesinatos, Valdez Ríos hizo el tono “cantadito” de Guzmán Loera que se ha escuchado en varios audios presentados por fiscales federales, imitándolo a la perfección.

“Hey, chavalones, ahí les mandan un regalo”, expresó “Memín” imitando la voz de “El Chapo” cuando les informó sobre dos miembros de Los Zetas que fueron capturados por Dámaso López Núñez, “El Lic”, en El Dorado, territorio del Cártel de Sinaloa.

La misma expresión hizo cuando, dijo, habló por primera vez con el líder, a quien también se referían como “El Señor”, “El Apá” y “El Gerente”.

“Chavalón, ¿cómo estamos? Me dijeron que fue de los ‘gafes’”, afirma “Memín” que le dijo Guzmán Loera cuando habló con él por primera vez. “Así es”, le respondió sobre su carrera en el excuerpo especial de la Armada mexicana.

“Hay que andar al tiro (alerta)… de cualquier cosa… pendiente de que no se acerque el Gobierno”, había dicho Guzmán Loera sobre la labor del nuevo miembro del Cártel de Sinaloa que comenzó en el círculo de seguridad en las montañas, donde el líder del narco escapaba de casa en casa evitando al Ejército.

Las risas fueron mayores cuando “Memín” narró un día de trabajo, ya como asistente personal de “El Señor”. Era una labor de casi de 24 horas, los siete días de la semana, aunque hacía turnos de un mes y otro descansaba.

Como secretario enviaba y recibía mensajes desde al menos 10 radios que debía mantener prendidos todo el tiempo, porque su entonces patrón no marcaba directamente a los contactos, lo hacía a través de sus asistentes, por seguridad.

“A veces no comía hasta la noche”, afirmó “Memín” de su “días pesados”, y agregó que Guzmán Loera a veces iba a su cuarto a descansar y él pensaba que también podría tener unos minutos de respiro, pero no. “¡Memín!”, recordó que escuchaba a su “Apá” por un radio que tenía exclusivamente para él. “Dile esto a tal a persona”, imitó nuevamente desatando risas.

Valdez Ríos tiene 39 años de edad, está preso en los Estados Unidos, en espera de una condena que podría ser de 10 años a cadena perpetua; seguirá rindiendo testimonio el lunes.