Enfermera inspira a paciente boricua a estudiar Medicina luego de un trasplante

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Evelyn Sotomayor forma lazos cercanos con sus pacientes jóvenes y sus familias.

A los 13 años, Naysha López recibió un trasplande de hígado en 2004. La enfermera que más estuvo a su lado, Evelyn Sotomayor, terminaría cambiando el rumbo de su vida.

Hoy López es una joven a punto de graduarse de médico, vocación que decidió estudiar inspirada por Sotomayor, a quien hoy considera parte de su familia.

Cuando estuvo enferma y necesitaba urgente un trasplante, los padres de López rezaban y se preparaban para lo peor. En un momento los médicos estimaron que sólo tenía 12 horas de vida.

“A veces, cuando estás enfermo, todo lo que quieres es alguien con quien hablar”, dice Naysha. La enfermera Sotomayor “se sentó allí y habló conmigo. Nos vinculábamos muy de cerca”.

“Nos convertimos en familia”, comenta Sotomayor, hoy a sus 60 años. “Los ayudé a lo largo de todo el proceso y afortunadamente había un hígado disponible”.

Catorce años después, Naysha pronto tomará el juramento como médico en su natal Puerto Rico, con 27 años de edad. Sotomayor estará de nuevo a su lado.

Sotomayor, enfermera durante 34 años en el Kravis Children’s Hospital en Mount Sinai de East Harlem, no se ha separado de la familia López desde que se conocieron durante la angustiosa estadía en el hospital.

El personal médico está advertido de mantener una distancia profesional con los pacientes para evitar comprometerse en situaciones delicadas. Pero Sotomayor ve sus lazos cercanos con sus pacientes jóvenes y sus familias como una parte clave del proceso de curación.

Dejó que los padres de Naysha se quedaran en su casa de Malverne, Long Island, y los llevaba a hacer un pasear mientras su hija se recuperaba en el hospital.

“Cuando vinieron de Puerto Rico, estaban indefensos y no podían hablar el idioma”, afirma. “Me necesitaban en sus vidas”.

“La familia tiene una parte integral en cómo se recupera ese paciente”, sobre todo en el caso de los niños.

Sotomayor inspiró a Naysha a seguir una carrera en medicina. Los dos hablarían durante horas durante su larga recuperación.

Naysha sufría de la enfermedad de Wilson, “un desorden hereditario raro que causa que el cobre se acumule en su hígado y otros órganos vitales“, según la Clínica Mayo, citada por Daily News.

La joven se ha recuperado por completo desde que recibió el trasplante. No tiene complicaciones, pero necesita tomar medicamentos por el resto de mi vida.

Después de su graduación, Naysha comenzará un programa de residencia para medicina de emergencia en su isla natal.

“Aspiro a tratar a mis pacientes de la misma manera como Evelyn trata a todos, como si fueran sus hijos”, dice.

“Ha cambiado mi forma de pensar acerca de las enfermeras. Les cuento a todos mis amigos su increíble historia y por qué las enfermeras son como la familia del paciente”, añade la joven.

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