El Mundial de fútbol femenino llega a Francia en plena ola reivindicativa

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Desde este 7 de junio hasta el próximo 7 de julio se celebrará en el país galo la máxima competición de esta categoría.

Este viernes comienza en Francia el octavo Mundial de Fútbol femenino, el que ha despertado mayor expectación de la historia por el inmenso crecimiento de un deporte que lucha por derribar barreras. Hasta Google le ha dedicado hoy uno de sus conocidos ‘doodles’. Lo inaugurará por la noche un duelo entre la selección anfitriona y la de Corea.

Muchos lo denominan como el Mundial de la reivindicación de la igualdad de trato de las jugadoras con respecto a sus colegas hombres. A la estela de movimientos como el #Metoo también en el deporte comienzan a oírse voces que denuncian la discriminación de las mujeres.

Voces como la de la actual Balón de Oro, la noruega Ada Hegerberg, que ha renunciado a participar en esta competición. Ya amenazó con ello en 2017, cuando dijo que no acudiría a esta cita si no se igualaban las condiciones con las que compite la selección masculina de su país.

Las jugadoras estadounidenses incluso han acudido a los juzgados. Reclaman en una corte de Los Ángeles que su federación deje de discriminarlas: quienes han ganado tres mundiales cobran menos que sus compañeros con menos partidos y menos éxitos a sus espaldas.

Las futbolistas alemanas también se han presentado a esta convocatoria con un video promocional bajo el brazo reivindicando sus derechos y acabar con estereotipos. La grabación acaba con un rotundo mensaje: «No tenemos pelotas, pero sabemos cómo usarlas». Han sido ocho veces campeonas de Europa y una del mundo y su primer trofeo fue un juego de café.

Españolas, italianas o alemanas tienen reivindicaciones que hacer para dignificar un deporte que se mira en el mejor de los casos como el hermano menor de su homólogo masculino. Aunque se encuentra una excepción: Sudáfrica. Y es que el país africano, cuyo equipo femenino debuta en esta ocasión en un Mundial, otorgará los mismos premiospor objetivos a sus jugadoras que los que ofrece a los chicos.

Las mejores selecciones

El rival a vencer en esta ocasión es Estados Unidos. Es el oponente más fuerte y el favorito de todas las apuestas. Con Becky Sauerbrunn como líder indiscutible, su único objetivo es refrendar el título que ostentan actualmente. Además, es el único país que ha conseguido ganar tres campeonatos (1991, 1999 y 2015).

Otras selecciones que se encuentran entre las más fuertes del torneo son las de Noruega, liderada por Caroline Graham Hansen, Canadá y Australia.

¿Cómo se juega?

En la Copa Mundial participan 24 selecciones nacionales. Tras la ronda preliminar, 23 lograron la clasificación y a ellos se suma el equipo anfitrión, en este caso Francia, cuya participación es automática.

Cuando comienza la fase final del Mundial, este viernes, se encuentran conformados seis grupos de cuatro equipos, que deberán enfrentarse entre ellos para pasar a la siguiente ronda. A octavos de final solo tendrán acceso los dos mejores equipos de cada grupo y los cuatro mejores terceros. A partir de esa ronda, la competición es eliminatoria hasta la final.

Calendario

Para no perderse ningún partido de la fase de grupos, este es un calendario con las fechas y horarios de todos los encuentros:

Igual de esperado, pero menos valorado

La organización ya ha vendido 750.000 entradas; las de la final se agotaron en tan solo 30 minutos, y se espera superar el millón antes de que el torneo concluya. Además, la competición será retransmitida en 135 países y se calcula que los telespectadores superarán los 1.000 millones de personas, mejorando un 25 % la audiencia del Mundial Femenino de 2015 en Canadá.

Sin embargo, aquí se acaban las cifras espectaculares. La FIFA ha presupuestado en premios 30 millones de dólares, más de 10 veces menos que en el último Mundial masculino, donde la cifra ascendió a 400. Solo la selección de chicos que ganó, Francia, obtuvo 38 millones.

También es la primera vez que el organismo compensará a los clubes por la cesión de jugadoras, para lo que ha presupuestado 7,5 millones. Una cifra ridícula si se compara con la competición masculina de Rusia 2018, cuando este gasto se disparó hasta los 2.000 millones de dólares.