El bebé asesinado que tenía lágrimas congeladas: resuelven el misterio

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El cordón umbilical permanecía en el cuerpo ensangrentado del recién nacido.

Lee Litz estaba probando un carro Jeep con un amigo cuando vio una manta de color rojizo a un lado de la carretera. Pidió a su amigo que detuviera el vehículo y se acercó a investigar de qué se trataba, con un terrible presentimiento: al levantar la tela, encontró un bebé muerto de frío, con lágrimas congeladas en la cara. “Salté, me asustó de verdad”, explicó Litz al diario Argus Leader.

El hombre telefoneó a la policía de Sioux Falls (Dakota del Sur) aquel 28 de febrero de 1981, pero tuvieron que pasar más de 30 años para aclarar lo ocurrido.

El bebé llevaba unas 24 horas en la cuneta de aquella carretera a las afueras de la ciudad, pero apenas había sobrevivido 120 minutos antes de fallecer de frío y desangrado. Era un recién nacido, ni siquiera estaba cortado el cordón umbilical. La manta que le cubría estaba cubierta de sangre.

La ciudad le dio un nombre, Andrew John, y lo lloró como si fuera el hijo de todos, pero la policía fue incapaz de averiguar su apellido y encontrar a su madre.

“Alguien se salió con la suya con este asesinato”, se lamentó Litz, según informa el diario The Washington Post.

Ahora, la policía cree haber encontrado a la madre: después de todos estos años, seguía viviendo en Sioux Falls.

Theresa Rose Bentaas, de 57 años, fue arrestada el viernes a primera hora de la mañana, según el diario Argus Leader, después de que la policía determinara mediante pruebas de ADN que es la mujer del bebé muerto. La mujer ha sido acusada de asesinato y está en prisión bajo fianza de 250.000 dólares.

De acuerdo con la información consultada por el diario, Bentaas ha indicado a la policía que era “joven y estúpida” cuando aquello ocurrió.

Según dijo, ocultó su embarazo a familia y amigos, tuvo a su hijo en su apartamento, sola, y después manejó hasta aquel lugar, que eligió por su “proximidad”, y allí lo abandonó.

El padre, Dirk Bentaas, con el que tiene dos hijos ya adultos, no ha sido detenido.

¿Cómo fue hallada la presunta asesina? Una familiar distante envió su información genética a un servicio de genealogía. La policía había reabierto el caso en 2009, haciendo una prueba de ADN, pero no encontró prueba alguna en sus bases de datos; pero cuando consultó los datos de una compañía privada que se encarga de trazar perfiles genealógicos, pudo dar con la familia del bebé.

Luego, un detective acudió a la casa de la mujer y rebuscó en su basura, llevándose latas de cerveza y colillas de cigarrillos con los que comprobar su ADN. Así pudo detenerla.