DHS aumentará vigilancia en frontera y mandará a más inmigrantes a México

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La secretaria de Seguridad Nacional (DHS), Kirstjen Nielsen, ordenó al Comisionado de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP), Kevin McAleenan, aumentar el número de oficiales en el borde con México, para evitar el ingreso de inmigrantes.

Asimismo, indicó que la dependencia a su cargo aumentará el envío a México de extranjeros que buscan asilo, mientras un juez decida sobre sus casos en los Estados Unidos.

“La crisis en nuestra frontera está empeorando y el DHS hará todo lo que esté a su alcance para ponerle fin“, expresó Nielsen. “No nos quedaremos de brazos cruzados mientras el Congreso no actúe, por lo que todas las opciones están sobre la mesa”.

Afirmó que la frontera vive una emergencia, por lo que se buscarán “refuerzos adicionales” para evitar el cruce de inmigrantes.

“Y exigiremos que aquellos que buscan ingresar a los Estados Unidos esperen en México hasta que un tribunal de inmigración haya revisado sus peticiones”, indicó.

La funcionaria del Gobierno del presidente Donald Trump ordenó al comisionado McAleenan que “emprendiera operaciones de emergencia y aumentara inmediatamente su reasignación temporal de personal y recursos de toda la agencia para abordar la afluencia de migrantes”.

Esto derivará en la reasignación de al menos 750 más oficiales a la Patrulla Fronteriza, aunque el CBP explora ese aumento es suficiente o aumenta hasta 2,000 agentes.

La dependencia también expandirá el Protocolo de Protección al Migrante (MPP), una iniciativa para enviar a extranjeros a México para que esperen durante el proceso de inmigración de los EEUU, medida criticada por el Gobierno del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, pero la cual ha aceptado “por razones humanitarias”.

Se espera que el DHS aumente considerablemente el retorno de miles de inmigrantes al vecino del sur y analiza hacerlo en otros puntos, más allá de California y Texas.

La medida se da un día después de la última advertencia del presidente Trump de cerrar la frontera, como una forma de presionar a México para que detenga a caravanas de inmigrantes de Centroamérica.

“México debe aplicar sus muy fuertes leyes migratorias para detener a varios miles de personas que intentan cruzar a los EEUU”, indicó el mandatario. “Nuestras áreas de detención están al máximo y no podemos retener a más indocumentados. ¡El siguiente paso es cerrar la frontera! Esto nos ayudará incluso a detener el flujo de droga de México”.

El presidente López Obrador ha rechazado responder directamente los ataques del mandatario estadounidense, pero el Gobierno mexicano anunció que aumentará la entrega de visas humanitarias para que extranjeros puedan trabajar en aquel país en tanto tribunales de EEUU resuelven sus peticiones de asilo.