Así es el cáncer cerebral que mató al senador McCain

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Expertos explican la terrible enfermedad que acabó con la vida del legislador.

El senador John McCain murió a causa del agresivo cáncer cerebral que padecía y que le fue detectado el año pasado. Estaba a cuatro días de cumplir 82 años.

El glioblastoma que padecía McCain, uno de los hombres más reconocidos de la escena política de EEUU, es un tumor cerebral compuesto por células en forma de estrella llamadas astrocitos y es el tipo más común de cáncer cerebral en adultos.

Los expertos neurólogos Mark Gilbert y Terri Armstrong, del National Cancer Institute, explican los síntomas, el pronóstico y el tratamiento de una enfermedad tan agresiva como la que cobró la vida de John MCCain.

Las características del glioblastoma

Se trata de un tipo de tumor cerebral que no se disemina a otras partes del cuerpo, a pesar de ser tan agresivo. Cada año, unas 14,000 personas son diagnosticadas con glioblastoma, que suele atacar a personas activas, generalmente sanas y, en la mayoría de los casos, hombres.

Aunque este cáncer no ataca otras zonas del organismo, es un tumor que crece rápidamente y se infiltra en otras partes del cerebro, como si se tratara de una telaraña. Esto, aunado a que el cerebro no tiene un sistema inmune tan desarrollado como el resto del cuerpo y responde débilmente ante la presencia de tumores, hace que el glioblastoma sea de difícil tratamiento.

Quienes lo padecen suelen sobrevivir, en promedio, de 15 a 18 meses, aunque un 15 por ciento sobrevive hasta 5 años. El senador McCain vivió 11 meses después de su diagnóstico, en julio de 2017.

Los síntomas del glioblastoma

Algunas de las dolencias que un enfermo de glioblastoma puede sentir son dolores de cabeza, problemas de memoria, debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para pensar y hablar, somnolencia, náuseas, vómitos y convulsiones.

Aunque en algunos casos los síntomas pueden presentarse inicialmente de manera repentina y con episodios agudos, en otros pueden ser graduales, por lo que existen problemas de lenguaje, concentración o coordinación de un lado del cuerpo.

Poco se sabe sobre los factores de riesgo de este tipo de cáncer, lo que sí se sabe es que la radiación al sistema nervioso central o a la cabeza incrementa el riesgo de padecerlo.

El tratamiento

Una de las alternativas es la cirugía inmediata, a días de obtener las primeras imágenes del cáncer o confirmar los síntomas, con el fin de extraer lo más que se pueda del tumor lo más pronto posible. Luego sigue el tratamiento con radioterapia con 30 dosis por 6 semanas, para continuar con quimioterapia diariamente.

Desafortunadamente, aunque el cirujano extirpe el tumor que se encuentra visible en el cerebro, siempre sobreviven partículas microscópicas del cáncer y los tratamientos sólo ralentizan su crecimiento, no lo curan.

Además, hay muchos otros factores que dificultan el tratamiento del cáncer cerebral. Para los médicos la barrera hematoencefálica, que funciona como un sistema de seguridad que protege al cerebro de amenazas como virus o toxinas que circulan en el torrente sanguíneo, es un desafío para la administración de fármacos. Encima, las células del tumor suelen ser muy heterogéneas, de manera que, aunque se maten algunos tipos de ellas, otras son resistentes a los medicamentos y proliferan, por lo que los tratamientos no tienen éxito a largo plazo.

Adicionalmente, el cráneo es una coraza dura, sin flexibilidad, por lo que, al intervenir el cerebro, como cualquier otro órgano se hincha, pero no tiene espacio para expandirse, por lo que un aumento de su volumen puede resultar muy peligroso.

Un día antes de su muerte, la familia del senador John McCain anunció que suspendería el tratamiento contra el glioblastoma. McCain murió en Arizona, rodeado de su familia.

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